"Herencia Silente" no trata de ser un inventario de ruinas. Es un viaje por la memoria viva de estos testigos mudos de la historia que se desmoronan ante la indiferencia.
Desde Tierra de Campos hasta el corazón industrial de Valladolid capital pasando por los montes torozos, el filme construye un mapa humano del patrimonio olvidado. A través de los ojos de arqueólogos, arquitectos, técnicos, alcaldes y vecinos, el documental revela que el deterioro físico no ha borrado su arraigo emocional ni su potencial de recuperación.
El documental cierra con una propuesta constructiva: mostrar casos recuperables y plantear usos viables para el siglo XXI. Porque estos personajes silentes aún tienen historias que contar, si les devolvemos la voz a través del uso.
Main features and goals of the crowdfunding campaign
Herencia Silente es un documental breve, de tono reflexivo y divulgativo, centrado en dar visibilidad a un patrimonio poco conocido y frecuentemente olvidado. Su enfoque combina memoria, emoción y rigor, con una narrativa pensada para conectar tanto con público general como con personas interesadas en la cultura y la conservación patrimonial.
Lo que lo diferencia del resto es que no se limita a mostrar ruinas o a denunciar el deterioro, sino que propone una mirada más humana: cada bien se entiende como parte de una historia colectiva, como un testigo de la vida de una comunidad y como una oportunidad de futuro. Además, el proyecto apuesta por un lenguaje audiovisual accesible y atractivo, pensado para sensibilizar, difundir y generar conversación.
Objetivos del proyecto:
Visibilizar el patrimonio en riesgo y su situación actual.
Dar voz a las personas, asociaciones y comunidades vinculadas a estos bienes.
Sensibilizar sobre la importancia de conservar y poner en valor este legado.
Difundir una visión del patrimonio como recurso cultural, social y educativo.
Fomentar el interés ciudadano por la memoria histórica y territorial.
Inspirar nuevas miradas sobre los bienes en riesgo, más allá del abandono.
Contribuir a la reflexión sobre posibles usos, recuperaciones y futuros compartidos.
Why this is important
Este proyecto nace de la necesidad de dar voz a un patrimonio que permanece en silencio y de evitar que su valor se pierda entre el olvido, la desinformación o la costumbre de verlo deteriorarse sin reaccionar. La idea surge también del deseo de convertir una preocupación personal y colectiva en una obra útil, capaz de sensibilizar, emocionar y mover a la acción. Hay detrás una convicción clara: estos lugares no son solo restos del pasado, sino parte de la identidad compartida de muchas comunidades.
La motivación principal es contribuir a que la ciudadanía mire de otra manera su propio patrimonio, entendiendo que conservarlo no es un gesto nostálgico, sino una forma de cuidar la memoria, el territorio y las posibilidades de futuro. El proyecto también responde a la voluntad de acercar este tema a públicos que quizá no suelen interesarse por él, pero que pueden conectar con su dimensión humana, cultural y emocional.
Va dirigido, sobre todo, a vecinos y vecinas de las comunidades vinculadas a estos bienes, asociaciones culturales y patrimoniales, personas interesadas en la historia local, docentes, estudiantes y público general con sensibilidad hacia la cultura y la memoria. También busca llegar a quienes trabajan en la defensa del patrimonio, la divulgación o la gestión cultural, porque la película puede servir como herramienta de reflexión y sensibilización.
En definitiva, el proyecto está pensado para todas las personas que sienten que el patrimonio no debe quedarse en el abandono, sino seguir formando parte de la vida cotidiana, la identidad colectiva y el horizonte de futuro de un territorio.
Team and experience
El proyecto está impulsado por Pedro E. Bazán, realizador independiente nacido en la provincia de Valladolid.
He realizado cursos de operador de cámara, curso de edición y post producción de video, curso de producción cinematográfica, así como talleres y masterclass sobre dirección y realización.
He participado en cortometrajes como “Al final se casan”, “La ira de Mateo” o “Nunca es tarde”. Además de realizar mis propios cortometrajes como “Cosecha de memorias” o “El club de las supercapacidades invisibles”.
Asumiré varias funciones para abaratar costes:
• Guion
• Dirección
• Cámara
• Operador de dron
• Montaje y postproducción
Esto permite mantener un presupuesto ajustado pero profesional, apoyado puntualmente (si dinero lo permite) por:
• Un colorista o etalonador
• Un técnico de sonido en postproducción
• Un diseñador gráfico para cartelería y rótulos